María_ilu
Poeta recién llegado
"Al fin iba a dejar aquel piso, al fin comenzaba una vida nueva. No me llevaría nada, mi pasado quedaría atrás. Fui a casa, me preparé un filete a la plancha y una ensaladita. Después me serví una copa de vodka con manzana y leí el contrato, para cuando termine estaba tan satisfecha que me serví otra copa y empecé a saltar descalza por toda la casa, sobre el sofá, sobre la cama, incluso me subí a la mesa, estaba tan feliz
me sentía viva, renovada por dentro, quería cambios y comenzaba a tenerlos. Empezó a sonar una canción y me puse a bailar, pero me di cuenta que era mi móvil y lo cogí.
- Buenos días, ¿Puedo hablar con Sofía Romero?
- Sí, soy yo, ¿Quién habla?
- Me llamo Ignacio Esposito, llamaba para concertar una cita con usted.
- ¿Nos conocemos? No ¿verdad? ¿Quién le ha dado este número? ¿Qué quiere?
- No, no nos conocemos, el número me lo ha dado Claudio Arteaga, y quiero hablar con usted sobre su libro.
Vale, al fin sé quien llama, es él productor que me recomendó, Claudio pero ¿Por qué demonios le ha dado mi número particular? Sentía como la furia iba creciendo dentro de mí.
- ¿Qué tipo de profesional es usted? Pregunté indignada porque me hubieran interrumpido mi momento feliz para hablar de trabajo - ¿no sabe usted que para esto tengo una muy capacitada representante? Llame a la oficina y allí concertarán una cita. No sé en qué pensaba Claudio cuando le dio mi número personal.
- Eso mismo dijo Claudio, pero al igual que le dije a él, le diré a usted que yo quiero hablar directamente con quien voy a trabajar, y ya que el libro es suyo ¿para que iba a llamar a un intermediario?
Algo en esa voz me dijo que trabajar con él podía ser un desastre pero su atrevimiento era divertido, y Claudio decía que era realmente bueno de todas formas me proponía a dejar claro quién pondría las normas del juego
- Me parece perfecto que piense así, pero yo soy muy convencional ¡já! Eso no se lo creía nadie, pero él no tenía porque saber que no era cierto- así pues llame a la editorial y concierte una cita. Tenga usted un buen día. y sin decir nada más colgué, no digo que fuera algo muy profesional ni maduro, pero las copas que llevaba encima me habían afectado un poquito.
Antes de que me diera tiempo a disponerme a llamar a Claudio para echarle la bronca por dar a cualquiera mi número, volvió a sonar el teléfono.
- ¡Le rogaría qué no volviese a hacer eso!
Después de eso solo silencio. Me había colgado él a mí, no sabía si reír o irritarme me dejé caer en el sofá medio incrédula por lo que acababa de suceder en serio, ¿que tipo de persona hacía eso? ¿Un niño de doce años?, claro que yo posiblemente habría hecho algo parecido y mientras estoy pensando en ello, vuelve a sonar el teléfono esto es increíble "
[... continuará ^^]
- Buenos días, ¿Puedo hablar con Sofía Romero?
- Sí, soy yo, ¿Quién habla?
- Me llamo Ignacio Esposito, llamaba para concertar una cita con usted.
- ¿Nos conocemos? No ¿verdad? ¿Quién le ha dado este número? ¿Qué quiere?
- No, no nos conocemos, el número me lo ha dado Claudio Arteaga, y quiero hablar con usted sobre su libro.
Vale, al fin sé quien llama, es él productor que me recomendó, Claudio pero ¿Por qué demonios le ha dado mi número particular? Sentía como la furia iba creciendo dentro de mí.
- ¿Qué tipo de profesional es usted? Pregunté indignada porque me hubieran interrumpido mi momento feliz para hablar de trabajo - ¿no sabe usted que para esto tengo una muy capacitada representante? Llame a la oficina y allí concertarán una cita. No sé en qué pensaba Claudio cuando le dio mi número personal.
- Eso mismo dijo Claudio, pero al igual que le dije a él, le diré a usted que yo quiero hablar directamente con quien voy a trabajar, y ya que el libro es suyo ¿para que iba a llamar a un intermediario?
Algo en esa voz me dijo que trabajar con él podía ser un desastre pero su atrevimiento era divertido, y Claudio decía que era realmente bueno de todas formas me proponía a dejar claro quién pondría las normas del juego
- Me parece perfecto que piense así, pero yo soy muy convencional ¡já! Eso no se lo creía nadie, pero él no tenía porque saber que no era cierto- así pues llame a la editorial y concierte una cita. Tenga usted un buen día. y sin decir nada más colgué, no digo que fuera algo muy profesional ni maduro, pero las copas que llevaba encima me habían afectado un poquito.
Antes de que me diera tiempo a disponerme a llamar a Claudio para echarle la bronca por dar a cualquiera mi número, volvió a sonar el teléfono.
- ¡Le rogaría qué no volviese a hacer eso!
Después de eso solo silencio. Me había colgado él a mí, no sabía si reír o irritarme me dejé caer en el sofá medio incrédula por lo que acababa de suceder en serio, ¿que tipo de persona hacía eso? ¿Un niño de doce años?, claro que yo posiblemente habría hecho algo parecido y mientras estoy pensando en ello, vuelve a sonar el teléfono esto es increíble "
[... continuará ^^]