BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como témpanos disueltos, tus ojos.
Hielo machacado, sombras nauseabundas.
Estigmas de los labios hacia arriba,
culmen de los cigarros que fumamos.
Yo deshecho las parcelas de tu cuarto:
avenidas silenciosas donde se gestaba
un cementerio. También, esas barriadas,
inofensivas en apariencia, en que el cielo
no admitía mi presencia. Rubios los ojos.
Rubios los iris, las pupilas, las transeúntes
córneas que miran, calibran, observan.
©
Hielo machacado, sombras nauseabundas.
Estigmas de los labios hacia arriba,
culmen de los cigarros que fumamos.
Yo deshecho las parcelas de tu cuarto:
avenidas silenciosas donde se gestaba
un cementerio. También, esas barriadas,
inofensivas en apariencia, en que el cielo
no admitía mi presencia. Rubios los ojos.
Rubios los iris, las pupilas, las transeúntes
córneas que miran, calibran, observan.
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