juan brasal
Poeta recién llegado
Preparamos el camino
para innumerables nuevas idas y vueltas
no sabemos que será de la mañana
pero nos soltamos al placer,
sin importar
como si no existiera
y así
nuevos horizontes se abren frente,
bajo la noche y sobre la expectativa
Me han dicho que del infierno se sale invocándolo,
por eso siempre te encuentro, oh amigo mío
entre sus pasajes de palabras
y botellas sin fondo
al calor de las llamas de los condenados,
de sus carcajadas infantiles y filosas
y ojos brillantes.
Lunas, lunas y nada más
perdiéndonos en la luz plateada escabrosa
Llegan nuevos y mismos aullidos
desde las bocas de conos oscuros
tarde e infaltables, y compañeros,
para deleite de miradas distantes
y vírgenes simpáticas y crueles
Pronto seremos solo la ropa dormida,
el resoplo venenoso que escupimos en sueños
parte de suelos movedizos e instantes eternos,
Pronto todo habrá acabado, amigo,
y los cielos se cerraran bajo nuestros párpados muertos.
para innumerables nuevas idas y vueltas
no sabemos que será de la mañana
pero nos soltamos al placer,
sin importar
como si no existiera
y así
nuevos horizontes se abren frente,
bajo la noche y sobre la expectativa
Me han dicho que del infierno se sale invocándolo,
por eso siempre te encuentro, oh amigo mío
entre sus pasajes de palabras
y botellas sin fondo
al calor de las llamas de los condenados,
de sus carcajadas infantiles y filosas
y ojos brillantes.
Lunas, lunas y nada más
perdiéndonos en la luz plateada escabrosa
Llegan nuevos y mismos aullidos
desde las bocas de conos oscuros
tarde e infaltables, y compañeros,
para deleite de miradas distantes
y vírgenes simpáticas y crueles
Pronto seremos solo la ropa dormida,
el resoplo venenoso que escupimos en sueños
parte de suelos movedizos e instantes eternos,
Pronto todo habrá acabado, amigo,
y los cielos se cerraran bajo nuestros párpados muertos.