Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Debemos percibir la voz callada,
sonora donde el alma a sones grita,
lo bello que en belleza se recita
haciendo de la luz tu luz ansiada.
Debemos convocar la sed amada
con agua que a vigor a más invita,
al cielo que en tu nombre se infinita
sumándose tu nombre a su llamada.
Vivir en un lirismo enamorado
negando lo que a golpes te maldice,
ardiente y por la Vida acrecentado.
Negar lo que la muerte te desdice
a versos de cariño enajenado,
pendiente a que su herida cicatrice.
sonora donde el alma a sones grita,
lo bello que en belleza se recita
haciendo de la luz tu luz ansiada.
Debemos convocar la sed amada
con agua que a vigor a más invita,
al cielo que en tu nombre se infinita
sumándose tu nombre a su llamada.
Vivir en un lirismo enamorado
negando lo que a golpes te maldice,
ardiente y por la Vida acrecentado.
Negar lo que la muerte te desdice
a versos de cariño enajenado,
pendiente a que su herida cicatrice.