Walberto
Poeta adicto al portal
Para esa mujer, la mujer de hoy, mañana y siempre,
la que siempre tiene un beso para cada golpe,
ella, que tiene un consuelo para cada aflicción,
objeto de maltrato y humillación por nosotros.
La que tiene una porción de saliva para curar la herida.
Aquella que derrama lágrimas sin importar la razón,
ella que dona sus manos al servicio y bienestar.
Ese ser que Dios nos heredó, complemento exacto,
pieza fundamental, Incansable, rebosante de amor y comprensión.
Ella, que se olvida del tiempo y de sus necesidades cuando estás enfermo,
La que te da la bendición cuando sales de casa,
es carpintero, mecánico, albañil, costurera, consejera, médico,
abogado y mil cosas más por todos nosotros.
La que espera pacientemente la hora de llegada de cada quien.
Aquella mujer que no espera nada a cambio,
la dueña de muchos dolores, penas, insatisfacciones,
quebrantos, enfermedades, golpes.
Lo hace solamente por brindarle amor a su hijo.
Y nosotros hijos deshonestos, malcriados, burlones,
hacedores de actos inmorales, Hipócritas, mentirosos,
borrachos, vulgares y cuantas cosas más,
esa es la moneda con que te pagamos.
Este día que sirva como una ofrenda para ti
por todo lo que haces por mí y por los otros.
Sinceramente madre Perdóname, por haberte olvidado,
por tenerte en último plano, por poner alguien más delante de tu presencia,
por avergonzarme de tu ser.
Disculpa madre pero ya no aguantaba mas.
Walberto 2011
la que siempre tiene un beso para cada golpe,
ella, que tiene un consuelo para cada aflicción,
objeto de maltrato y humillación por nosotros.
La que tiene una porción de saliva para curar la herida.
Aquella que derrama lágrimas sin importar la razón,
ella que dona sus manos al servicio y bienestar.
Ese ser que Dios nos heredó, complemento exacto,
pieza fundamental, Incansable, rebosante de amor y comprensión.
Ella, que se olvida del tiempo y de sus necesidades cuando estás enfermo,
La que te da la bendición cuando sales de casa,
es carpintero, mecánico, albañil, costurera, consejera, médico,
abogado y mil cosas más por todos nosotros.
La que espera pacientemente la hora de llegada de cada quien.
Aquella mujer que no espera nada a cambio,
la dueña de muchos dolores, penas, insatisfacciones,
quebrantos, enfermedades, golpes.
Lo hace solamente por brindarle amor a su hijo.
Y nosotros hijos deshonestos, malcriados, burlones,
hacedores de actos inmorales, Hipócritas, mentirosos,
borrachos, vulgares y cuantas cosas más,
esa es la moneda con que te pagamos.
Este día que sirva como una ofrenda para ti
por todo lo que haces por mí y por los otros.
Sinceramente madre Perdóname, por haberte olvidado,
por tenerte en último plano, por poner alguien más delante de tu presencia,
por avergonzarme de tu ser.
Disculpa madre pero ya no aguantaba mas.
Walberto 2011