Akilezs
Poeta recién llegado
Más delicado que un problema
matemático sin resultado.
Conocías la fórmula que destinaba
nuestra distancia.
Estaba decidido nuestro futuro hasta
hoy, rompió mi corazón.
Jactabas que estaríamos unidos,
pero me quedé bailando con mi alma.
Debíamos ser constantes y acabamos pendiente.
Nunca unidos, nunca rozamos.
Uní dos partes de mí, pero nunca nuestro camino.
Una rosa mostré, el viento sopló y arrancó esperanza.
Éramos dos tratando de beber el mismo vaso,
erramos, pues tentó la sed del despreocupado.
¿Qué puede hacer un hombre herido
con una voluntad de hierro?
Seguir a pie firme, seguir con su vida
aunque su vida no sea suya.
matemático sin resultado.
Conocías la fórmula que destinaba
nuestra distancia.
Estaba decidido nuestro futuro hasta
hoy, rompió mi corazón.
Jactabas que estaríamos unidos,
pero me quedé bailando con mi alma.
Debíamos ser constantes y acabamos pendiente.
Nunca unidos, nunca rozamos.
Uní dos partes de mí, pero nunca nuestro camino.
Una rosa mostré, el viento sopló y arrancó esperanza.
Éramos dos tratando de beber el mismo vaso,
erramos, pues tentó la sed del despreocupado.
¿Qué puede hacer un hombre herido
con una voluntad de hierro?
Seguir a pie firme, seguir con su vida
aunque su vida no sea suya.