Douglas Lacayo
Poeta recién llegado
Paranoia
Cicatrices que nunca se logran curar
heridas que se abren de la misma forma
la sangre que no deja de Supurar
la angustia del alma que se deforma.
Las sombras que no se apartan en la oscuridad
lo que siempre me arroja sobre el piso
distorsionando mis pensamientos la realidad
derribándome sin previo aviso.
Me consume, me quebranta y me controla
el miedo se apodera de sentir que no termina
arrastrándome en el pensamiento que me asola
intoxicado del dolor que me alucina.
La Paranoia me enloquece sintiéndome tan inseguro
en el mismo cuarto donde lo dejé, está mi yugo
donde no hay reflejo de claridad, solo de lo oscuro
aprisionado con la misma verdad, y con el mismo verdugo.
Contra mi voluntad estoy en pie
atemorizado al lado de mi reflexión
donde aún hay sangre que no limpié
entontecido con la misma distracción.
Ya me he sentido asi antes
la inseguridad presiona mis pensamientos
con gritos espeluznantes
sin medicina, sin ungüentos.
La confusión distrae mi cordura
las paredes presionan mi cabeza
al borde de la locura
confundiendo mi naturaleza.
Cicatrices que nunca se logran curar
heridas que se abren de la misma forma
la sangre que no deja de Supurar
la angustia del alma que se deforma.
Las sombras que no se apartan en la oscuridad
lo que siempre me arroja sobre el piso
distorsionando mis pensamientos la realidad
derribándome sin previo aviso.
Me consume, me quebranta y me controla
el miedo se apodera de sentir que no termina
arrastrándome en el pensamiento que me asola
intoxicado del dolor que me alucina.
La Paranoia me enloquece sintiéndome tan inseguro
en el mismo cuarto donde lo dejé, está mi yugo
donde no hay reflejo de claridad, solo de lo oscuro
aprisionado con la misma verdad, y con el mismo verdugo.
Contra mi voluntad estoy en pie
atemorizado al lado de mi reflexión
donde aún hay sangre que no limpié
entontecido con la misma distracción.
Ya me he sentido asi antes
la inseguridad presiona mis pensamientos
con gritos espeluznantes
sin medicina, sin ungüentos.
La confusión distrae mi cordura
las paredes presionan mi cabeza
al borde de la locura
confundiendo mi naturaleza.
(Douglas Lacayo)