Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Pasa una sombra.
Intento arrancar su hierba, plantarme en su ombligo,
erigirme pared.
La luz me estorba porque me traspasa
y estoy contenido. No me vierto, no me derramo.
Nada hay en mí que se desborde. Nada.
Ni una chispa que me filtre de este aire solo
al fuego.
Ni siquiera sé si quiero contagiarme de los péndulos
o de lo que se revuelve con la noche
allá afuera.
O clausurar los ojos del espejo
porque nunca logré abrirlos.
Pasa una sombra y no logro montarla,
pero la aniquilo al cegar la lámpara.
Otro día se ha ido.
Ahora solo debo soportar las voces que me cuentan
cómo es la noche de todas las noches,
pero sin palabras.
Intento arrancar su hierba, plantarme en su ombligo,
erigirme pared.
La luz me estorba porque me traspasa
y estoy contenido. No me vierto, no me derramo.
Nada hay en mí que se desborde. Nada.
Ni una chispa que me filtre de este aire solo
al fuego.
Ni siquiera sé si quiero contagiarme de los péndulos
o de lo que se revuelve con la noche
allá afuera.
O clausurar los ojos del espejo
porque nunca logré abrirlos.
Pasa una sombra y no logro montarla,
pero la aniquilo al cegar la lámpara.
Otro día se ha ido.
Ahora solo debo soportar las voces que me cuentan
cómo es la noche de todas las noches,
pero sin palabras.
20 de febrero de 2025