La mujer más bella del mundo
pasó ante mis ojos.
Me cegó su belleza,
me quedé mudo
sin saber qué decir.
Ni un “sí quiero conocerte…”
salió de mi boca.
Loca mi lengua
no supo juntar
ni un verso con sentido,
ni un soneto compartido,
ni dos palabras rimadas.
Sonreíste en la boca del metro,
te di un folleto
anunciando mil batallas.
No supe ser canalla,
no supe arañarte el corazón.
Si nos volvemos a ver
algún día por la mañana
no llames a mi puerta,
para ti está abierta
la ventana de mi sin-razon.
MIGUEL PANDUJAR
pasó ante mis ojos.
Me cegó su belleza,
me quedé mudo
sin saber qué decir.
Ni un “sí quiero conocerte…”
salió de mi boca.
Loca mi lengua
no supo juntar
ni un verso con sentido,
ni un soneto compartido,
ni dos palabras rimadas.
Sonreíste en la boca del metro,
te di un folleto
anunciando mil batallas.
No supe ser canalla,
no supe arañarte el corazón.
Si nos volvemos a ver
algún día por la mañana
no llames a mi puerta,
para ti está abierta
la ventana de mi sin-razon.
MIGUEL PANDUJAR
Última edición: