salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Paseando me entro en mí.
Salgo,oyendo el trinar
de las aves.
Me entro en mí...
Salgo,para escuchar
el reír de un raquítico regato.
Me entro en mí,
en los haceres del ayer...
Salgo,para ver
la roja puesta de sol que se va...
al huerto de la amada,
allende el mar.
Me entro en mí,
en los pensares
-duros,rebeldes,gratos-.
Salgo,para ver la nieve blanca
del Picacho.
Me entro dentro:
en lo recóndito del yo,
para estar con el tiempo joven,
que me hizo daño,,
que me dio fugaces momentos de ilusión.
Me aislo del barullo humano,
paseando conmigo,
haciéndome yo
monólogos interiores,míos,
sintiendo el peso nostálgico
-querido,no querido-.
Salgo,oyendo el trinar
de las aves.
Me entro en mí...
Salgo,para escuchar
el reír de un raquítico regato.
Me entro en mí,
en los haceres del ayer...
Salgo,para ver
la roja puesta de sol que se va...
al huerto de la amada,
allende el mar.
Me entro en mí,
en los pensares
-duros,rebeldes,gratos-.
Salgo,para ver la nieve blanca
del Picacho.
Me entro dentro:
en lo recóndito del yo,
para estar con el tiempo joven,
que me hizo daño,,
que me dio fugaces momentos de ilusión.
Me aislo del barullo humano,
paseando conmigo,
haciéndome yo
monólogos interiores,míos,
sintiendo el peso nostálgico
-querido,no querido-.