marquelo
Negrito villero
Ahora que descanso horizontal
Sobre este lecho de guerra
abro las ventanas y dejo salir
un aire recién amaestrado y la noche desordenada se abanica como si pasara hojas telefónicas para encontrar un destino pintado de amarillo bajo una nube latiendo en cristalino.
¡ Ay de esta noche que sale aprender como los hombres de interrogantes distancias de inextinguibles procesos!
Bajo las alcantarillas la noche es cruel, aviesa, empuja a los roedores a enrollar sus colas para que quepan en sus sombras; la noche es cruel también en las iglesias en los rezos apurados que no deja el pecado vestir a ningún Santo ni saltar sobre alguna vela
¡ Noche de asalto y cancerbera!
Pero también es afable entre las lenguas,
en los villorios a media luz para un beso completo,
en las campanas y en los disparos del corcho que cae sobre un corazón valiente.
Luego la noche se agita y encanece
se muestra ambulante y de cabeza
se ahoga en el silencio...
Es ahí cuando abro mis pulmones y silbo
como llamando a un pajarillo,
ven noche, entra ya, que luego tendrás frío ,
y entonces es cuando entra
y se sienta en mi regazo,
para que le cante un verso que le he escrito...
Sobre este lecho de guerra
abro las ventanas y dejo salir
un aire recién amaestrado y la noche desordenada se abanica como si pasara hojas telefónicas para encontrar un destino pintado de amarillo bajo una nube latiendo en cristalino.
¡ Ay de esta noche que sale aprender como los hombres de interrogantes distancias de inextinguibles procesos!
Bajo las alcantarillas la noche es cruel, aviesa, empuja a los roedores a enrollar sus colas para que quepan en sus sombras; la noche es cruel también en las iglesias en los rezos apurados que no deja el pecado vestir a ningún Santo ni saltar sobre alguna vela
¡ Noche de asalto y cancerbera!
Pero también es afable entre las lenguas,
en los villorios a media luz para un beso completo,
en las campanas y en los disparos del corcho que cae sobre un corazón valiente.
Luego la noche se agita y encanece
se muestra ambulante y de cabeza
se ahoga en el silencio...
Es ahí cuando abro mis pulmones y silbo
como llamando a un pajarillo,
ven noche, entra ya, que luego tendrás frío ,
y entonces es cuando entra
y se sienta en mi regazo,
para que le cante un verso que le he escrito...