nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
La puerta de la casa
ha quedado abierta.
Se extiende el damero
blanco-negro del piso,
tantas veces viajado,
recorrido.
En mis ojos,
una silla vacía,
vencida.
Sola ha quedado la casa,
de la carnadura ya ida.
Ha quedado abierta
la casa.
Para pasearla sin prisas.
Nubes bajas la habitan
y una silla.
En las paredes de esa casa
encalada, el mortero
de tu risa.
La puerta abierta
y aquel damero en el piso.
Deshabitada.
Vacía.
Paseo; abierta la puerta.
La casa vacía.
ha quedado abierta.
Se extiende el damero
blanco-negro del piso,
tantas veces viajado,
recorrido.
En mis ojos,
una silla vacía,
vencida.
Sola ha quedado la casa,
de la carnadura ya ida.
Ha quedado abierta
la casa.
Para pasearla sin prisas.
Nubes bajas la habitan
y una silla.
En las paredes de esa casa
encalada, el mortero
de tu risa.
La puerta abierta
y aquel damero en el piso.
Deshabitada.
Vacía.
Paseo; abierta la puerta.
La casa vacía.
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