magdalena33
Poeta recién llegado
Ojos tristemente cansados
duermen en un sinfín de hojas de eucaliptus.
Descansa el arado
que la semilla de las azucenas
ha germinado;
y en las estrellas
han centelleado mil soles.
No quedan truenos embotellados en la azotea,
que despierten la muerte en los rincones,
ni existen ya los silbidos tenebrosos,
que ensombrezcan las visiones.
No llores no llores más
que una golondrina ha cantado tu canto.
Bajo los astros, brilla un corazón
eterno y diáfano,
resistente cristal,
diamante.
Paz,
paz...
paz como las olas suaves sobre la arena,
como las nubes etéreas sobre el firmamento,
como la tierra fecunda sobre los pies,
paz paz
paz en cielo,
mar
y tierra
paz.
duermen en un sinfín de hojas de eucaliptus.
Descansa el arado
que la semilla de las azucenas
ha germinado;
y en las estrellas
han centelleado mil soles.
No quedan truenos embotellados en la azotea,
que despierten la muerte en los rincones,
ni existen ya los silbidos tenebrosos,
que ensombrezcan las visiones.
No llores no llores más
que una golondrina ha cantado tu canto.
Bajo los astros, brilla un corazón
eterno y diáfano,
resistente cristal,
diamante.
Paz,
paz...
paz como las olas suaves sobre la arena,
como las nubes etéreas sobre el firmamento,
como la tierra fecunda sobre los pies,
paz paz
paz en cielo,
mar
y tierra
paz.