Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Peluche se movía todas las noches
desde la repisa hasta la cuna del niño
¡Lo hacía llorar!
Peluche se extinguía en movimientos
como si nunca tuviera vida.
Él era de esos
que hiere,
e indefenso se muestra
al encender la luz. No camina.
Peluche no era normal
algo por la noches al niño le hacía.
Los papitos no creían en sus sombras.
No creían en su hijo.
"¡Duérmete ya mi niño!
¡Nada pasa querido mío!"
Apagaron la luz
y peluche solo dijo:
"¡Te dormiré para siempre!
¡Todo pasará y mañana estarás frío!".
Siempre es bueno escuchar los miedos de los hijos.
Nunca los subestimemos.
desde la repisa hasta la cuna del niño
¡Lo hacía llorar!
Peluche se extinguía en movimientos
como si nunca tuviera vida.
Él era de esos
que hiere,
e indefenso se muestra
al encender la luz. No camina.
Peluche no era normal
algo por la noches al niño le hacía.
Los papitos no creían en sus sombras.
No creían en su hijo.
"¡Duérmete ya mi niño!
¡Nada pasa querido mío!"
Apagaron la luz
y peluche solo dijo:
"¡Te dormiré para siempre!
¡Todo pasará y mañana estarás frío!".
Siempre es bueno escuchar los miedos de los hijos.
Nunca los subestimemos.