Sigfrid
Poeta recién llegado
Penitencia (19-8-2016)
Ya ni la muerte arregla nada,
absurdo es buscar una respuesta;
para una vida que nació ahogada,
inútil existencia que no cuenta.
Hiela la sangre de sólo pensar,
que sólo es un error;
que nunca aquí debió estar,
escupe y traga a diario ese rencor.
No hay palabras amables,
ni un maldito abrazo;
que apacigue el fuego que arde,
perdió toda la fe en lo humano.
Un nuevo día es martirio,
arrastrar su penosa existencia;
tiene el cerebro hecho añicos...
no queda nada sólo la penitencia.
Ya ni la muerte arregla nada,
absurdo es buscar una respuesta;
para una vida que nació ahogada,
inútil existencia que no cuenta.
Hiela la sangre de sólo pensar,
que sólo es un error;
que nunca aquí debió estar,
escupe y traga a diario ese rencor.
No hay palabras amables,
ni un maldito abrazo;
que apacigue el fuego que arde,
perdió toda la fe en lo humano.
Un nuevo día es martirio,
arrastrar su penosa existencia;
tiene el cerebro hecho añicos...
no queda nada sólo la penitencia.