Julián Varela Navarro
Poeta recién llegado
Penitencia
Veo lo mismo que ven los cielos.
Los encamisados, las encamisadas,
manchadas de témpera, manchados de témpera,
con el alma impura y las manos mojadas.
Soy yo el que vio sus puras fragancias en las mochilas
y las mantas con las que cubren a los lisonjeros.
Es un fuego la luz de las casas del monte.
No son las luces del infierno, que fuego de la tierra
arrebata el goce del diablo. Pero yo no soy el enamorado
que ustedes son con los aprovechados, no.
Yo disfruto el vino de mi bodega,
el sol vacío y el alma de los palacios.
- Julián Varela Navarro
Veo lo mismo que ven los cielos.
Los encamisados, las encamisadas,
manchadas de témpera, manchados de témpera,
con el alma impura y las manos mojadas.
Soy yo el que vio sus puras fragancias en las mochilas
y las mantas con las que cubren a los lisonjeros.
Es un fuego la luz de las casas del monte.
No son las luces del infierno, que fuego de la tierra
arrebata el goce del diablo. Pero yo no soy el enamorado
que ustedes son con los aprovechados, no.
Yo disfruto el vino de mi bodega,
el sol vacío y el alma de los palacios.
- Julián Varela Navarro
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