PENSAMIENTOS
Los años pasan y dejan
su huella en el ser humano,
vuelven su cabello cano
y la calma le aconsejan.
En el cuerpo se reflejan
sus achaques, la memoria
tiende a ser aleatoria
mas no por ello perdemos
el amor que nos tenemos
pues grabado está en la historia.
Amigos por conocer
se asoman a mi ventana
y una sonrisa temprana
dedican a nuestro ser.
No siempre se dejan ver
pero están ahí, los siento
rebullir en el asiento
enfrente de la pantalla
entonando una rondalla
con forma de pensamiento.
No cabe ya la justicia
en esta tierra asolada,
tiempo ha quedó borrada
por la sórdida avaricia.
Raigambre de la inmundicia
que se extiende por la tierra,
simiente donde se encierra
la esencia de la impostura
creciendo en su levadura
hambre, torturas y guerra.
Rutina o hecho especial,
cualquier momento es propicio
para practicar el vicio
de escribir algo ideal.
Lo social y antisocial
motivan buenos poemas
pero más de amor los temas
inspiran el verso libre
y trovas de gran calibre
son valiosísimas gemas.
Lo mejor de ser anciano
es caer en la sordera,
el que de nada se entera,
inmutable, pasa mano.
Pasará por casquivano,
por poeta o soñador,
comentarán sin temor
algo que no habrás de oír
y te matas a reír
sobre todo de tu humor.
Los años pasan y dejan
su huella en el ser humano,
vuelven su cabello cano
y la calma le aconsejan.
En el cuerpo se reflejan
sus achaques, la memoria
tiende a ser aleatoria
mas no por ello perdemos
el amor que nos tenemos
pues grabado está en la historia.
Amigos por conocer
se asoman a mi ventana
y una sonrisa temprana
dedican a nuestro ser.
No siempre se dejan ver
pero están ahí, los siento
rebullir en el asiento
enfrente de la pantalla
entonando una rondalla
con forma de pensamiento.
No cabe ya la justicia
en esta tierra asolada,
tiempo ha quedó borrada
por la sórdida avaricia.
Raigambre de la inmundicia
que se extiende por la tierra,
simiente donde se encierra
la esencia de la impostura
creciendo en su levadura
hambre, torturas y guerra.
Rutina o hecho especial,
cualquier momento es propicio
para practicar el vicio
de escribir algo ideal.
Lo social y antisocial
motivan buenos poemas
pero más de amor los temas
inspiran el verso libre
y trovas de gran calibre
son valiosísimas gemas.
Lo mejor de ser anciano
es caer en la sordera,
el que de nada se entera,
inmutable, pasa mano.
Pasará por casquivano,
por poeta o soñador,
comentarán sin temor
algo que no habrás de oír
y te matas a reír
sobre todo de tu humor.
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