manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
De madrugada tarde ya cercana la aurora,
En cuatro ruedas anda mi cuerpo enraizado en el asiento,
Mis venas de sangre con volátil alcohol,
Mi pecho resonante altivo y triste.
Mi rededor oscuro muy adentro y solo,
Allá afuera inmensa carretera también en místicas penumbras,
La velocidad se vuelve monótona, mis ojos se clavan en la ventana fría,
Se asombra mi turbia mirada de la penumbra toda soledad.
Las sombras de arcaicas montañas despiertan mi fantasía,
Los campos oscuros revuelcan mi cabeza atónita.
El cielo comienza a dejar caer sus gotas de húmeda temporada en muy entrada madrugada, mi sentimiento repica mi nostalgia.
El cuerpo se entume, el frío se deja sentir a traves de mis manos sin tapar.
Mientras veo pasar un anuncio rápidamente resaltando la ubicación,
A lo lejos las luces me acercan a ellas de variadas formas,
La melancolía se vuelve entonces parte del subjetivo paisaje en madrugada bien entrada húmeda y arcana.
En cuatro ruedas anda mi cuerpo enraizado en el asiento,
Mis venas de sangre con volátil alcohol,
Mi pecho resonante altivo y triste.
Mi rededor oscuro muy adentro y solo,
Allá afuera inmensa carretera también en místicas penumbras,
La velocidad se vuelve monótona, mis ojos se clavan en la ventana fría,
Se asombra mi turbia mirada de la penumbra toda soledad.
Las sombras de arcaicas montañas despiertan mi fantasía,
Los campos oscuros revuelcan mi cabeza atónita.
El cielo comienza a dejar caer sus gotas de húmeda temporada en muy entrada madrugada, mi sentimiento repica mi nostalgia.
El cuerpo se entume, el frío se deja sentir a traves de mis manos sin tapar.
Mientras veo pasar un anuncio rápidamente resaltando la ubicación,
A lo lejos las luces me acercan a ellas de variadas formas,
La melancolía se vuelve entonces parte del subjetivo paisaje en madrugada bien entrada húmeda y arcana.