Abre tu corazón. Deja que a través de los sentidos que se te han otorgado, fluya como el agua todo aquello que eres capaz de percibir. Cuestiona tu propia existencia, tan insignificante como aparenta ser, pero nunca te dejes guiar por la simple apariencia. ¿Por que quien es mejor que quien? ¿Quién vale más que otro? No te definen si no tus propios actos, aferrados a tus más fuertes principios, invulnerables a cualquier terremoto o huracán. Acepta el desastre cada vez que sea inevitable o inesperado su desarrollo, pues una gran lección a través del dolor que tu cuerpo sentirá está por venir. Pero no te mantengas a la espera, oculta entre las murallas de tu sentir y tu existir, por qué incluso allí eres vulnerable. Alejarte de todo aquello que más tarde, por su perdida, sufrirás, es un gran error, ya que solo consigues perderlo y sufrir previamente. Ahora bien, tu no me juzgaste, me cuestionaste por propia seguridad, por miedo a fallar, nada deshonrado a mi parecer, puesto a que todos buscamos lo mismo, sentirnos bien y seguros de ello. Te abriste a mí como si yo fuera tu primavera, y gracias a ello, pude ver con su totalidad la belleza que cada pétalo me ofrecía. Pude entrever en tu mirar, que cada sonrisa que me ofrecieras, sería la más sincera, que cada caricia que obtuviera, me haría cicatrizar, que cada gesto que pronunciaras hacia mí, sería de amor, y un primer beso lo confirmó. Ahora, impulsados por tal atracción y pasión que nuestra unión desenvuelve, andamos a través de cada montaña y cada paisaje, recorriendo bosques espesos y llanuras, mares y ríos, creando así un camino, que no hace más que fortalecer el vínculo que un día nos acercó, sin miedo a perdernos o equivocarnos, ya que da igual la dirección, da igual la dificultad del trayecto ni el destino final, avanzamos juntos y eso es lo más gratificante para mi, siempre y cuando sea a tu lado. Por esa razón, tenderé mi mano siempre que el peldaño se te haga grande, guiaré tus pasos siempre que la neblina no te permita ver, iluminaré tu vida incluso cuando el sol esté en lo más alto del día para darte todo el calor, vida y amor que necesites. Así que si lo que deseas es abrir paso a través del tiempo para recorrer el camino junto a mí, deja que se deslice una vez más tu mejor sonrisa por tu rostro y no dudes, por qué allí estaré.