BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Palomas bravías
cruzan el cielo
son inmóviles praderas
que sujetan la tierra
debajo alimentan el espíritu
y el oráculo, son piedras
insomnes que buscan
aguas tranquilas, serenas.
Busco yo, en el recuerdo,
lo que aquellas bajo el cielo;
pequeños
vestigios de amores entre
amigos adolescentes; y el
espejo, siempre terrible,
me devuelve la imagen,
confusa y partida,
de una diosa primaveral
y nativa.
Me conmueven todavía
los lazos del cielo rosa,
como las pistas de cemento
que reverberan de calor
y de aves adormecidas.
Como en mi puño que,
cerrado, absorbe la ira
y estremece los secos
caudales.
©
cruzan el cielo
son inmóviles praderas
que sujetan la tierra
debajo alimentan el espíritu
y el oráculo, son piedras
insomnes que buscan
aguas tranquilas, serenas.
Busco yo, en el recuerdo,
lo que aquellas bajo el cielo;
pequeños
vestigios de amores entre
amigos adolescentes; y el
espejo, siempre terrible,
me devuelve la imagen,
confusa y partida,
de una diosa primaveral
y nativa.
Me conmueven todavía
los lazos del cielo rosa,
como las pistas de cemento
que reverberan de calor
y de aves adormecidas.
Como en mi puño que,
cerrado, absorbe la ira
y estremece los secos
caudales.
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