Nommo
Poeta veterano en el portal
Te elevas.
Evolucionas.
Te perfeccionas.
Todo marcha viento en popa, a toda vela. A pedir de boca.
Pero hubo sufrimiento.
Muchos lamentos.
Momentos espeluznantes.
Y un viaje alucinante, por dentro del cuerpo humano.
Tú eras un chip prodigioso.
Tú, dentro de una inyección, o vacuna.
Tú cabías por dentro de las arterias y las venas, de un hombre mayor, que yacía en estado de coma.
Le curaste. Fuiste terapéutico.
Mereciste poblar el ático.
Por eso, hoy eres maestro de luz.
Como Jesús de Nazareth, o Siddharta Gautama. Eres dueño de una avestruz.
Evolucionas.
Te perfeccionas.
Todo marcha viento en popa, a toda vela. A pedir de boca.
Pero hubo sufrimiento.
Muchos lamentos.
Momentos espeluznantes.
Y un viaje alucinante, por dentro del cuerpo humano.
Tú eras un chip prodigioso.
Tú, dentro de una inyección, o vacuna.
Tú cabías por dentro de las arterias y las venas, de un hombre mayor, que yacía en estado de coma.
Le curaste. Fuiste terapéutico.
Mereciste poblar el ático.
Por eso, hoy eres maestro de luz.
Como Jesús de Nazareth, o Siddharta Gautama. Eres dueño de una avestruz.
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