Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Quizá regreses, dulce y pensativa,
con ese andar de lluvia en la mirada,
con voz de alondra, tímida y callada,
como una flor herida y fugitiva.
Quizá me nombres, torpe y sin motivo,
cuando el dolor te asalte la alborada,
y sientas que tu piel fue maltratada
por besos que no fueron tan vivos.
Quizá me busques donde no hay consuelo,
en cada calle, en cada atardecer,
y el viento te repita mi desvelo...
Quizá. Pero lo dudo, por no ser
yo el nombre que se escribe en tu desvelo,
ni el fuego que te invita a renacer.
con ese andar de lluvia en la mirada,
con voz de alondra, tímida y callada,
como una flor herida y fugitiva.
Quizá me nombres, torpe y sin motivo,
cuando el dolor te asalte la alborada,
y sientas que tu piel fue maltratada
por besos que no fueron tan vivos.
Quizá me busques donde no hay consuelo,
en cada calle, en cada atardecer,
y el viento te repita mi desvelo...
Quizá. Pero lo dudo, por no ser
yo el nombre que se escribe en tu desvelo,
ni el fuego que te invita a renacer.