El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Al final del arco iris,
encontré a otro loco totalmente ebrio.
Se tomaba la cara y lloraba.
Los colores se desvanecen.
Se desvancen, decía.
El tiempo pasa,
y nada más pasa.
Apoyé mi mano en su hombro,
y con las fuerzas que no tengo le dije:
Amigo,
ni el Sol ni la lluvia son para siempre.
No es culpa tuya,
ni de nadie.
Lo dejé allí sentado,
e intenté volver sobre mis pasos.
Miré arriba y no pude encontrar el arco iris.
Yo también me estaba quedando ciego.
(otro " poema paranormal" sin manual de explicaciones. Si alguien lo ve por ahí me lo manda.
Tengo que dejar de tomar al menos media hora antes de sentarme a escribir...)
encontré a otro loco totalmente ebrio.
Se tomaba la cara y lloraba.
Los colores se desvanecen.
Se desvancen, decía.
El tiempo pasa,
y nada más pasa.
Apoyé mi mano en su hombro,
y con las fuerzas que no tengo le dije:
Amigo,
ni el Sol ni la lluvia son para siempre.
No es culpa tuya,
ni de nadie.
Lo dejé allí sentado,
e intenté volver sobre mis pasos.
Miré arriba y no pude encontrar el arco iris.
Yo también me estaba quedando ciego.
(otro " poema paranormal" sin manual de explicaciones. Si alguien lo ve por ahí me lo manda.
Tengo que dejar de tomar al menos media hora antes de sentarme a escribir...)