José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pista de patinaje
para estar juntos tú y yo.
Volteretas al aire,
volando sin fin.
Compra todas las mieles.
Guárdalas en una tina.
Conténtame siempre.
Pista de patinaje.
Piruetas eternas tú y yo.
No pido ninguna proeza
si me tienes tú.
Unas horas después,
un corte en el suministro eléctrico
del sector C de la ciudad.
Calles oscuras.
Semáforos en negro.
Ascensores detenidos.
Puertas bloqueadas.
El generador de frío
de la pista de patinaje
sin ninguna funcionalidad.
El hielo se funde,
La pista se resquebraja como cristal.
Los patinadores a ciegas se hunden
desesperados por sobrevivir.
La pista de patinaje
es una piscina de terror.
Sangre, órganos, vísceras
Cabezas cortadas, extremidades en danza.
Pista de patinaje
Para morir juntos tú y yo.
A las nueve me despierto sobresaltado
de esta fría pesadilla.
El corte de energía eléctrica
había desconectado mi despertador
y a las 8 entro en el taller.
Esta vez sí que el jefe me va despedir.
para estar juntos tú y yo.
Volteretas al aire,
volando sin fin.
Compra todas las mieles.
Guárdalas en una tina.
Conténtame siempre.
Pista de patinaje.
Piruetas eternas tú y yo.
No pido ninguna proeza
si me tienes tú.
Unas horas después,
un corte en el suministro eléctrico
del sector C de la ciudad.
Calles oscuras.
Semáforos en negro.
Ascensores detenidos.
Puertas bloqueadas.
El generador de frío
de la pista de patinaje
sin ninguna funcionalidad.
El hielo se funde,
La pista se resquebraja como cristal.
Los patinadores a ciegas se hunden
desesperados por sobrevivir.
La pista de patinaje
es una piscina de terror.
Sangre, órganos, vísceras
Cabezas cortadas, extremidades en danza.
Pista de patinaje
Para morir juntos tú y yo.
A las nueve me despierto sobresaltado
de esta fría pesadilla.
El corte de energía eléctrica
había desconectado mi despertador
y a las 8 entro en el taller.
Esta vez sí que el jefe me va despedir.