Una gota que cae como lluvia
un número que se pierde en el infinito
con el humo de la pistola aún caliente
haciendo justicia por sus manos;
afuera hace frio
sólo que aún no te das cuenta
no ves lo que yo veo
ni sientes lo que siento;
he pasado noches enfermo
acariciando pensamientos
que van del dolor a la muerte
de la muerte al dolor;
crecen como las flores en el borde del camino
pero el vértigo no las ve
les pasa por encima una y otra vez
ignorando la belleza que le pide auxilio
hasta que su tallo marchito
no se puede levantar para ver al sol brillar
cuando nace el nuevo día
o se recicla el de ayer.
Seré un viejo recuerdo que amanece sobre ti
para no dejarte dormir
ni reír,
las caras sólo son para mostrar hipocresía
pero no soy de esos que se venden por un beso
y dicen en confesión
todo lo que han hecho por amor
y por amor han callado;
fue ingenuo pensar que algo dure para siempre
y que la verdad puede sostenerse
en las blancas columnas del silencio;
el eco me ha traído nuevamente
soy la imagen difusa que quieres borrar
el nombre que recuerdas vagamente
cuando tocas las heridas que creías ya cerradas
pero están sus cicatrices dando fe de mi existencia
y las lágrimas no brotan por capricho
son consecuencia de nuestras acciones
y somos culpables por error u omisión;
todo se resume en un instante
cuando dos ojos ajenos se encontraron
buscando una razón de vivir
dos almas rotas intentando remendarse
dos errores que trataron de enmendarse
cuando el daño estaba hecho
y la bala se deslizó por el cañón
y no hubo vuelta atrás…
un número que se pierde en el infinito
con el humo de la pistola aún caliente
haciendo justicia por sus manos;
afuera hace frio
sólo que aún no te das cuenta
no ves lo que yo veo
ni sientes lo que siento;
he pasado noches enfermo
acariciando pensamientos
que van del dolor a la muerte
de la muerte al dolor;
crecen como las flores en el borde del camino
pero el vértigo no las ve
les pasa por encima una y otra vez
ignorando la belleza que le pide auxilio
hasta que su tallo marchito
no se puede levantar para ver al sol brillar
cuando nace el nuevo día
o se recicla el de ayer.
Seré un viejo recuerdo que amanece sobre ti
para no dejarte dormir
ni reír,
las caras sólo son para mostrar hipocresía
pero no soy de esos que se venden por un beso
y dicen en confesión
todo lo que han hecho por amor
y por amor han callado;
fue ingenuo pensar que algo dure para siempre
y que la verdad puede sostenerse
en las blancas columnas del silencio;
el eco me ha traído nuevamente
soy la imagen difusa que quieres borrar
el nombre que recuerdas vagamente
cuando tocas las heridas que creías ya cerradas
pero están sus cicatrices dando fe de mi existencia
y las lágrimas no brotan por capricho
son consecuencia de nuestras acciones
y somos culpables por error u omisión;
todo se resume en un instante
cuando dos ojos ajenos se encontraron
buscando una razón de vivir
dos almas rotas intentando remendarse
dos errores que trataron de enmendarse
cuando el daño estaba hecho
y la bala se deslizó por el cañón
y no hubo vuelta atrás…