Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recuerdo aquel olor a playa nueva
recién salida al sol, recién salida;
su arena por las olas bendecida,
su espuma como nieve cuando nieva…
Mi playa fue marítima manceba
del viento que rolaba en La Avenida.
La Barra -dando al mar la bienvenida-
se alzaba como fin de toda prueba.
La tarde desmayándose preciosa
y al son de su latido mi latido,
y al son de su beldad –cadencia hermosa-
danzaba el corazón tan desmedido
que esposo visceral tomaba esposa.
A ratos en Madrid sangró el marido.
recién salida al sol, recién salida;
su arena por las olas bendecida,
su espuma como nieve cuando nieva…
Mi playa fue marítima manceba
del viento que rolaba en La Avenida.
La Barra -dando al mar la bienvenida-
se alzaba como fin de toda prueba.
La tarde desmayándose preciosa
y al son de su latido mi latido,
y al son de su beldad –cadencia hermosa-
danzaba el corazón tan desmedido
que esposo visceral tomaba esposa.
A ratos en Madrid sangró el marido.