LILIANA LAMUR
Poeta recién llegado
PLEGARIA
Anoche yo soñé que estabas vivo,
imaginé tu paso por la tierra;
fue allí que descubrí a la primavera
que en tus mismas palabras hizo nido.
Tu promesa de volver se hace incentivo
en el novel atuendo de praderas;
los pájaros, las flores, son sinceras
promesas de volver entre los vivos.
Rige la era del hombre inteligente,
donde compiten las mentes por dominio,
donde, a pesar de todo, sos simiente.
En primavera tu nombre es esparcido;
no se redime por ello el incoherente;
más, insiste, Señor, te lo suplico.
LILIANA LAMUR
Anoche yo soñé que estabas vivo,
imaginé tu paso por la tierra;
fue allí que descubrí a la primavera
que en tus mismas palabras hizo nido.
Tu promesa de volver se hace incentivo
en el novel atuendo de praderas;
los pájaros, las flores, son sinceras
promesas de volver entre los vivos.
Rige la era del hombre inteligente,
donde compiten las mentes por dominio,
donde, a pesar de todo, sos simiente.
En primavera tu nombre es esparcido;
no se redime por ello el incoherente;
más, insiste, Señor, te lo suplico.
LILIANA LAMUR