Nommo
Poeta veterano en el portal
Me pregunta la doncella,
¿ Por qué brilla tanto esa estrella,
que no la puedo sujetar ?
Será, respondo, en tu sujetador,
el erotismo, pocas veces mencionado.
O en tu ombligo, perspicacia
y agudeza visual. Tal vez
en los pendientes, que cuelgan
de tus lóbulos, en sendos
pabellones auditivos, se erija
un campeón; gotas de agua en la Mar,
que vienen al rescate,
de cada encrucijada de caminos,
donde el asiento agradece
tu sinceridad.
Es decir que tus labios,
aderezados con saliva,
o con crema de cacao,
proyecten el Amor en tonalidad
verde, azul, roja, bermellón
o transparente.
Lo cuál no implica,
necesariamente, que yo,
definitivamente, abandone mi hogar
( dulce hogar ). Porque esa estrella
es un apego tremendo a la isla
desierta, para Robinson Crusoe.
Y entonces, atónita, comenta
las mejores jugadas del partido:
<< Futbolista tenías que ser.
Regateas siempre que puedes,
y para colmo, Penalty y Gol,
¡ Es Gol ! >>
Deduzco, por consiguiente,
que la dama está preñada,
y se puso tan rolliza como una marquesa,
retratada en un cuadro al óleo
de Rembrandt.
<< ¡ Mira lo que me has hecho,
marcándome los volúmenes,
en pro de la escultura plástica,
en la que me convertí ! >>
Inflándola por un tubo,
dándole forma a la dama-Juana,
que es vasija verde de vidrio,
que sirve para acumular
varios galones de agua mineral.
<< Y ahora, nuestro cachorro
humano y doncel gitano,
o quizá indio amerindio,
beduíno, tuareg y sefardí,
¡ Nacerá por entre mis muelas,
para pedir asilo político,
entre pezón y pezón ! >>
Oh, Señora mía, está usted
completamente arruinada,
en lo que se refiere a tino,
al menos, relativo a biología:
El bebé nace por entre las piernas.
<< ¡ Lógico ! >>
¿ Por qué brilla tanto esa estrella,
que no la puedo sujetar ?
Será, respondo, en tu sujetador,
el erotismo, pocas veces mencionado.
O en tu ombligo, perspicacia
y agudeza visual. Tal vez
en los pendientes, que cuelgan
de tus lóbulos, en sendos
pabellones auditivos, se erija
un campeón; gotas de agua en la Mar,
que vienen al rescate,
de cada encrucijada de caminos,
donde el asiento agradece
tu sinceridad.
Es decir que tus labios,
aderezados con saliva,
o con crema de cacao,
proyecten el Amor en tonalidad
verde, azul, roja, bermellón
o transparente.
Lo cuál no implica,
necesariamente, que yo,
definitivamente, abandone mi hogar
( dulce hogar ). Porque esa estrella
es un apego tremendo a la isla
desierta, para Robinson Crusoe.
Y entonces, atónita, comenta
las mejores jugadas del partido:
<< Futbolista tenías que ser.
Regateas siempre que puedes,
y para colmo, Penalty y Gol,
¡ Es Gol ! >>
Deduzco, por consiguiente,
que la dama está preñada,
y se puso tan rolliza como una marquesa,
retratada en un cuadro al óleo
de Rembrandt.
<< ¡ Mira lo que me has hecho,
marcándome los volúmenes,
en pro de la escultura plástica,
en la que me convertí ! >>
Inflándola por un tubo,
dándole forma a la dama-Juana,
que es vasija verde de vidrio,
que sirve para acumular
varios galones de agua mineral.
<< Y ahora, nuestro cachorro
humano y doncel gitano,
o quizá indio amerindio,
beduíno, tuareg y sefardí,
¡ Nacerá por entre mis muelas,
para pedir asilo político,
entre pezón y pezón ! >>
Oh, Señora mía, está usted
completamente arruinada,
en lo que se refiere a tino,
al menos, relativo a biología:
El bebé nace por entre las piernas.
<< ¡ Lógico ! >>
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