urquiza
Poeta adicto al portal
No te cambio por nada
ni por nadie
no te cambio
ni aunque el tiempo nos arrugue
nuestra cara tan marchita
ni aunque el tiempo no
perdone
cinco minutos
mas de vida.
La vejes en los pies
nos arrastra los recuerdos
tan profundos
nos obliga a pensar
imaginar, anhelar
reflejar y concluir
el eco que la voz nos
promueve
llamando lentamente al ocaso
de un nuevo día viejo
que se va y no regresa
que se esfuma y se disuelve.
No te cambio por nada
aquellas lagrimas serán
nuestras
hasta un eterno atardecer
en un eterno suspiro
de tu boca.
ni por nadie
no te cambio
ni aunque el tiempo nos arrugue
nuestra cara tan marchita
ni aunque el tiempo no
perdone
cinco minutos
mas de vida.
La vejes en los pies
nos arrastra los recuerdos
tan profundos
nos obliga a pensar
imaginar, anhelar
reflejar y concluir
el eco que la voz nos
promueve
llamando lentamente al ocaso
de un nuevo día viejo
que se va y no regresa
que se esfuma y se disuelve.
No te cambio por nada
aquellas lagrimas serán
nuestras
hasta un eterno atardecer
en un eterno suspiro
de tu boca.