SONRISA
Poeta adicto al portal
Me hallo en un espacio
de risas y sonrisas.
Donde quiera que mire
las manos de las risas se alzan:
en el cenit
al este
al oeste
en el piso
me circunda el jolgorio que provocan.
En la acústica que me inmoviliza,
siento vibrar en cada hilo de mi entidad
las escalas de cada una
de estas risas y sonrisas.
Son diferentes... como notas de una canción
algunas son asonantes
y otras disonantes,
esas risas asonantes me dan mucha alegría
hacen feliz a mi espíritu y a mi sangre,
son las risas abiertas y sinceras que me abrigan
que me invitan a refugiarme en los brazos
en los besos, en las palabras, en los sueños
y en las esperanzas.
Son como tajaditas de queso
en los rostros empolvados
de los niños y niñas de mi barrio
o de las surcadas y marchitas laderas
de los abuelos de la cuadra
así son,
como macizo de perlas descubierto
entre los rosales de las mejillas de mi madre
y como refulgentes luceros
en el cielo de mi carne
¡ Sí, de ella, de mi niña !
o como la de ustedes
mis amigos
que se descuelgan en mi pensamiento
ahuyentando los miedos
y las lágrimas.
Pero hay muchas...
que asustan
que horrorizan
por que en sus espaldas
llevan escondidas cadenas
que quieren amarrar y esclavizar
son oprobias, engañan, mienten,
causan dolor, persiguen un fin
sin importar lo que arrastran
lo que matan
lo que hieren
lo que asolan
las encontramos en el día a día
en los parlamentos y en las promesas
de los padres de las clases
y también en las sonrisas
con las que son cosidas
los sobres de los jornales,
la de distención en los rostros
cuando se hurta un pan
que lleva un bocado a los hijos del hambre.
Todas las risas y las sonrisas
tienen un color que las cubre como sombreros
que las identifica
fúlgidas
por que irradian lo que ofrecen,
lúgubres
como lámparas apagadas
en la oscuridad de nuestros muertos,
fantasmales
por que recubren sus rostros
con velos que empañan sus espejos.
Abro mis manos ...y me izo
apoyada en las risas que me producen vida
que me sanan
las que calientan mi piel
las que me llenan de armonía
las que transitan
por los hilos conductores de mi carne,
por que
en esa cúspide de notas
soy como el generador que se multiplica
y revierto por todos
y cada uno de mis cables
los dones que poseo
la ternura
el perdón
la fuerza y el amor
¡Combustible insuperable
para que mi corazón marche!
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