Acentos Muertos
Poeta recién llegado
Después de beber un poco de sol y de unas bocanadas de sativa, me encuentro viajando entre mis filosofías; entre paradojas y metáforas. Soy un mendigo fantasma, maldito vagabundo de mala esperanza, dueño de este mundo.
Después de suicidarme volví a nacer, después de caer volví a elevarme; escucho violines, una serenata fría y tu voz arrullando a mis temores...
¿Qué pensarías si besara a una de tus penas?
Una sonrisa sensualmente mala me dice nada; me he convertido en un fantasma, la gente no me escucha, la gente no me mira, para mi, la gente es indiferente y así sigo mi sucio camino.
Atravieso muros, de esos mentales y desaparezco a los segundos... Los minutos son primeros y las horas son absurdas; el reloj tiene caras demasiado sucias, se cansa de verme y yo, yo con cada frase le rompo sus cuarenta y siete dientes...
Cada diente es un pensar, pensamientos afilados que me quieren tirar, ingenuos, conmigo no pueden, ¿ya lo entienden? no te preocupes pues ni yo llego a comprenderme.
Después de suicidarme volví a nacer, después de caer volví a elevarme; escucho violines, una serenata fría y tu voz arrullando a mis temores...
¿Qué pensarías si besara a una de tus penas?
Una sonrisa sensualmente mala me dice nada; me he convertido en un fantasma, la gente no me escucha, la gente no me mira, para mi, la gente es indiferente y así sigo mi sucio camino.
Atravieso muros, de esos mentales y desaparezco a los segundos... Los minutos son primeros y las horas son absurdas; el reloj tiene caras demasiado sucias, se cansa de verme y yo, yo con cada frase le rompo sus cuarenta y siete dientes...
Cada diente es un pensar, pensamientos afilados que me quieren tirar, ingenuos, conmigo no pueden, ¿ya lo entienden? no te preocupes pues ni yo llego a comprenderme.