Poema de la dificultad del laberinto al corazón

"¿Qué será, qué será...? Te conviene arrojarte hacia allá

Cierra los ojos, y con fe emite un brinco pronto, que llegarás.

Con ternura las olas mecen a sus surcadores, los hacen descansar...

Unos pasos más; ¡ah, nada como relajarse en el mar!"




Frío, desprovisto de calor, murió guiado por un fuerte sopor.

Aquel a quien la cabeza tanto le dolió, en su lecho vacío,

¡y que se había levantado, para acallar esas voces melancólicas!

Pues aún dormido, entre somnolencias se arrojó del séptimo piso...

A los brazos de tan buena custodia, siendo ahora a La Parca su novia.




"¿Quién mirará, quién mirará...? Pues el horror esparcido está,

La calle se tiñe de rojo por aquí y acullá, ¡no vean, es irreconocible ya! ...

Con el paso de las horas se borroneó la textura horrible del mal,

dejando tan sólo su sello rojizo como advertencia a toda la ciudad,

porque así el laberinto del minotauro se dejó dibujado en aquella vecindad..."
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba