elultimopoeta
Poeta recién llegado
La mujer de la máscara
Percibo el tic tac del reloj
tendido en el lado más sombrío de la alcoba.
Acecho una rosa destrozada de ojos claros
galopando salvajemente como un loco sin morada.
El enigma aún me pertenece,
mientras tú, eres el misterio,
aquel secreto de ojos brumosos y encapotados.
Se me hielan los huesos en el infierno más ardiente.
Eres como una vela, tu llama se desvanece lentamente.
Percibo el tic tac del reloj
tendido en el lado más sombrío de la alcoba.
Acecho una rosa destrozada de ojos claros
galopando salvajemente como un loco sin morada.
El enigma aún me pertenece,
mientras tú, eres el misterio,
aquel secreto de ojos brumosos y encapotados.
Se me hielan los huesos en el infierno más ardiente.
Eres como una vela, tu llama se desvanece lentamente.
Última edición: