algebet
Poeta recién llegado
La discoteca al amanecer parpadea,
y el engaño de tu pelo,
baila como la ola en la playa,
sin atormentarse por mi ruido.
Después, en el soleado almuerzo,
mis dedos serán afilados,
para clavarse en tu piel,
de ingenua voluptuosidad,
mientras tus ojos,
disfrutan del viento.
Remolino de estímulos,
uno a uno penetran mi corazón,
y mi entendimiento no puede comerlos,
para eso deberían ser manzanas,
y no bestias incontrolables.
Con tus pies andas,
y yo te sigo a escondidas,
para en el silencio de mi mirada,
observar tu condición humana,
porque fuiste alguien antes de mi llegada,
y morirás de manera paralela.
Puede que mis brazos alojen tu último minuto,
o quizás nos abandones en tierra asiática,
pero el recuerdo atormenta más que tu presencia.
Yo continuo mi camino,
siempre hacia delante,
tratando de suprimir tu imagen,
en otros besos y caricias,
como el pájaro que no sabe volar hacia atrás.
La ruleta decidirá,
mientras curiosamente,
busco en el destino,
instantes pasados.
y el engaño de tu pelo,
baila como la ola en la playa,
sin atormentarse por mi ruido.
Después, en el soleado almuerzo,
mis dedos serán afilados,
para clavarse en tu piel,
de ingenua voluptuosidad,
mientras tus ojos,
disfrutan del viento.
Remolino de estímulos,
uno a uno penetran mi corazón,
y mi entendimiento no puede comerlos,
para eso deberían ser manzanas,
y no bestias incontrolables.
Con tus pies andas,
y yo te sigo a escondidas,
para en el silencio de mi mirada,
observar tu condición humana,
porque fuiste alguien antes de mi llegada,
y morirás de manera paralela.
Puede que mis brazos alojen tu último minuto,
o quizás nos abandones en tierra asiática,
pero el recuerdo atormenta más que tu presencia.
Yo continuo mi camino,
siempre hacia delante,
tratando de suprimir tu imagen,
en otros besos y caricias,
como el pájaro que no sabe volar hacia atrás.
La ruleta decidirá,
mientras curiosamente,
busco en el destino,
instantes pasados.