VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
Una botella de vino,
un titilante candil,
un trozo de papiro,
una inspiración sutil.
Una noche en develo,
un Verso en la mente,
una estrella en el cielo,
y el palpitar de un beso.
Un recuerdo indeleble,
una ansiedad secreta,
una Poesía sin Poeta,
yace inédita en la mente.
Y se piensa y se vive,
ese recuerdo florido,
y la mano sólo escribe,
lo que el alma ha pedido.
Y nace Verso y Poeta,
sin rimas ni métricas
y es Poesía perfecta,
de emociones dilectas.
El Poeta no se hace,
es suprema Creación,
y desde que nace,
su vida es inspiración.
Capaz de hacer Poesía,
de todo lo que ve o tiene,
más de falso pecaría,
si ser su creador sostiene.
Porque todo es preexistente,
Dios, la vida, la mujer, el amor;
Un pensamiento en su mente
o el grato aroma de una flor.
Y por más bello que escriba,
poniendo su alma y corazón,
ni su Poesía ni su inspiración,
tendrán perfección definitiva.
Y de todo emotivo sentimiento,
o vivencia propia o ajena,
habrá un lugar y un tiempo,
para un suspiro, una sonrisa,
o quizás llorar una pena.
Eso es el Poeta: Un Trovador,
un canto sutil en voz ajena,
magnificado Verbo redentor,
cuál semilla en tierra buena.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA)
Julio 28 del 2016.
un titilante candil,
un trozo de papiro,
una inspiración sutil.
Una noche en develo,
un Verso en la mente,
una estrella en el cielo,
y el palpitar de un beso.
Un recuerdo indeleble,
una ansiedad secreta,
una Poesía sin Poeta,
yace inédita en la mente.
Y se piensa y se vive,
ese recuerdo florido,
y la mano sólo escribe,
lo que el alma ha pedido.
Y nace Verso y Poeta,
sin rimas ni métricas
y es Poesía perfecta,
de emociones dilectas.
El Poeta no se hace,
es suprema Creación,
y desde que nace,
su vida es inspiración.
Capaz de hacer Poesía,
de todo lo que ve o tiene,
más de falso pecaría,
si ser su creador sostiene.
Porque todo es preexistente,
Dios, la vida, la mujer, el amor;
Un pensamiento en su mente
o el grato aroma de una flor.
Y por más bello que escriba,
poniendo su alma y corazón,
ni su Poesía ni su inspiración,
tendrán perfección definitiva.
Y de todo emotivo sentimiento,
o vivencia propia o ajena,
habrá un lugar y un tiempo,
para un suspiro, una sonrisa,
o quizás llorar una pena.
Eso es el Poeta: Un Trovador,
un canto sutil en voz ajena,
magnificado Verbo redentor,
cuál semilla en tierra buena.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA)
Julio 28 del 2016.