E
eunice salvaje
Invitado
No puedo el río parar
y el río me inunda
cargado ya de putrefacción.
Caigo mil veces pero no me dejo llevar,
espinas y rocas me azotan
ungiendo mi cuerpo de dolor
y ni siquiera puedo explotar
en el éxtasis final.
Trago agua y recuerdos
pero nada logra desdibujar
su imagen… hecatombe de mi mente.
II
En un instante se agolpa otra presencia
perdida en la danza de abejas suicidas
y la miel emana como un torrente
desbordando mi alma de majestuosidad.
Después de la inundación
plácida contemplo,
río de agua silenciosa,
vuelo de la polilla noctámbula.
Eunice Salvaje
