angel miguel
Poeta recién llegado
Odio los cuerpos inertes, aquellos que sin sufrimiento, sufren
descargan la ira sobre los que aman
despreciando así
los momentos bellos que les da la vida
tomando como rehenes
a sus sentimientos; no aquellos
que surgen del polvo que se acumula
en el alma, sino los que provocan
que la gente aun viva: esos que se esconden en la almohada
odio a aquellos que dejan
llorar a un perro a medianoche,
las manos que tejen la locura
el sordo que escucha, las manos que atan
las manos que sueltan si son amenazadas
odio ese silencio que aturde
en los momentos en que mas
tienes algo que decir
y esas cuerdas que se desatan
en el tejido de la mente
me desesperan los muros impenetrables
las salidas simples a callejones oscuros
los llantos insaciables de dolor
las risas que lloran y gritan
mientras dejan secuelas en sonido del tiempo
repelo de aquello que no es digno de ser conocido
a esos recuerdos que atrapan y no sueltan
esos olvidos que cuestan caro
al miedo de quedar vivo entre los muertos
y mucho miedo a la ignorancia empedernida
a los que buscan la felicidad en lugares recónditos
cuando a cada paso que dan se tropiezan con ella
y sin ni siquiera dudarlo siguen adelante
mientras arrastran su ego hasta su hoguera
y arden en llamas preguntándose por que
aunque odie todo esto, temo que lo padezco
y aquí, guardo eso que odio.
espero que aquí quede
impreso en el papel por siempre