Nommo
Poeta veterano en el portal
Por el día de tu santo,
has sobrepasado muchos llantos.
Y tu cruz te acompaña, pero esta vez, te evita.
Hoy, ya no te fundes. No te derrites. Hoy, eres conejo blanco que sale de la chistera.
Por vez primera. Muerde la zanahoria, y el mago agita su varita.
¡ Qué criatura tan monótona y bonita !
¡ Qué aburrido ! Pero se compensa, con su sonrisa tensa.
Su legítima defensión. ¡ Ay, me ha mordido !
Que no sea venenoso, a Dios le pido.
Es el día de tu santo, y yo me espanto. Huyo y fluyo, para cobijarme, bien lejos...
¡ Conejo !
Soy trébol de cuatro hojas.
¿ Estás perplejo ?
Está lloviendo. Imprégnate y así, te mojas.
has sobrepasado muchos llantos.
Y tu cruz te acompaña, pero esta vez, te evita.
Hoy, ya no te fundes. No te derrites. Hoy, eres conejo blanco que sale de la chistera.
Por vez primera. Muerde la zanahoria, y el mago agita su varita.
¡ Qué criatura tan monótona y bonita !
¡ Qué aburrido ! Pero se compensa, con su sonrisa tensa.
Su legítima defensión. ¡ Ay, me ha mordido !
Que no sea venenoso, a Dios le pido.
Es el día de tu santo, y yo me espanto. Huyo y fluyo, para cobijarme, bien lejos...
¡ Conejo !
Soy trébol de cuatro hojas.
¿ Estás perplejo ?
Está lloviendo. Imprégnate y así, te mojas.
Última edición: