Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si de amor me vieran esos ojos por mi silencio, una cosa distinta sería el universo de mi ternura para ti. Trataría de explicarte con demasiados sentimientos lo que mi lengua ingenua no puede decir, ni articular mis labios. Pero no es tu culpa no saberlo, no mi amor, es mi ser quien no puede convertir mi silencio en palabras. No me oyes ni me entiendes. Y en la lejana esquina de la serenidad, que se inmola suicida en este papel de mis pensamientos, existe un amor que desea ser visto, por cada milímetro de amor por mi silencio.
Si de amor pudieran percibir tus oídos por mi silencio, ni las señas bastarían para hacerte entender lo que ni yo misma se entender, ni te podría hacer escuchar. No lo sabes, mis sentimientos, no sentirás.
No es tu culpa mi amor no escucharme; es mi culpa por transmitirte lo que siento por cada segundo que nunca podré hablar, y la última página de mi libro que se cierra escrita tímidamente de amor silencioso para ti.
Si de amor pudieran percibir tus oídos por mi silencio, ni las señas bastarían para hacerte entender lo que ni yo misma se entender, ni te podría hacer escuchar. No lo sabes, mis sentimientos, no sentirás.
No es tu culpa mi amor no escucharme; es mi culpa por transmitirte lo que siento por cada segundo que nunca podré hablar, y la última página de mi libro que se cierra escrita tímidamente de amor silencioso para ti.