Nommo
Poeta veterano en el portal
Cuanto más me elevo,
más solo estoy;
como un peregrino que camina,
junto a la autovía del tráfico rodado.
Pero este camino,
espinoso por momentos,
me muestra el clima,
en cada paraje, pues contemplo
el panorama, el ecosistema,
el medio-ambiente.
Reúno muchas cualidades,
pues me responsabilicé
tanto de mis pensamientos,
como de mis actos cotidianos.
Mis emociones no me revuelcan.
No son ya, grandes olas del Mar.
Ni es honda tristeza, de repente,
ni tampoco un enfado morrocotudo,
que me haga estallar, como mina
explosiva, enterrada en algún descampado
afgano, para matar a un talibán.
Ni venganza, ni rencor.
Lo que pulula por mis venas,
es sangre enriquecida con el hierro,
que me proporciona la infusión
de ortiga, y con la vitalidad
que imprime la infusión
bien imantada, de cacao.
Me acuerdo ahora, de los perros,
que más que mascotas, son
nobles ciudadanos del mundo,
amantes de la vida.
Me acuerdo de su lealtad.
Y veo a los árboles como grandes artistas.
A la altura de los genios renacentistas.
Cada planta puede enriquecerme,
con sus muchos minerales,
proteínas, enzimas y compuestos
orgánicos. Y entiendo
por qué nací.
más solo estoy;
como un peregrino que camina,
junto a la autovía del tráfico rodado.
Pero este camino,
espinoso por momentos,
me muestra el clima,
en cada paraje, pues contemplo
el panorama, el ecosistema,
el medio-ambiente.
Reúno muchas cualidades,
pues me responsabilicé
tanto de mis pensamientos,
como de mis actos cotidianos.
Mis emociones no me revuelcan.
No son ya, grandes olas del Mar.
Ni es honda tristeza, de repente,
ni tampoco un enfado morrocotudo,
que me haga estallar, como mina
explosiva, enterrada en algún descampado
afgano, para matar a un talibán.
Ni venganza, ni rencor.
Lo que pulula por mis venas,
es sangre enriquecida con el hierro,
que me proporciona la infusión
de ortiga, y con la vitalidad
que imprime la infusión
bien imantada, de cacao.
Me acuerdo ahora, de los perros,
que más que mascotas, son
nobles ciudadanos del mundo,
amantes de la vida.
Me acuerdo de su lealtad.
Y veo a los árboles como grandes artistas.
A la altura de los genios renacentistas.
Cada planta puede enriquecerme,
con sus muchos minerales,
proteínas, enzimas y compuestos
orgánicos. Y entiendo
por qué nací.
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