Isauracha
Poeta recién llegado
¿Por qué me hieres tanto?
si mis entrañas gimientes
te ruegan piedad
y un alto
a esta flagelación encarnecida.
¿Por qué me hieres tanto?
ingrato humano
¿Acaso no he sido generosa
y buena contigo?
¿Por qué me hieres así?
Si te lo doy todo…
Mi atmósfera celeste,
donde convergen en paz
don sol y doña luna,
cobijando nieves y cordilleras.
Donde emergen confluyentes
límpidos manantiales,
cual venas cristalinas,
para fundirse primorosas
con mis campos, bosques
y sabanas.
¿Por qué me hieres?
Si ellos,
se matizaron de verde
se ataviaron con flores y semillas
para tu deleite
y alimento de cada día.
¿Por qué?
si te obsequie gigantes,
ellos, muy frondosos
que te dieron siempre tibia sombra
en días de calor extenuante,
y te regalaron la lluvia
cuando tu boca
y la aspereza de mis suelos
por agua, suplicaban al cielo.
¿Por qué me hieres de muerte?
si tienes mis mares
que suavizan sus arenas.
Si te di por amigos
a otras criaturas
para que junto a ti,
vivan bastas aventuras.
Pero ……,
ni a ellos los quieres,
¿ A cuántos has dado muerte?
Hombre, tanto cambiaste
ayer me cuidabas
hoy me dañas sin remedio.
¡Hombre!,
Soy tu madre tierra
y enérgica te grito
por tu inconsecuencia
y avaricia desmedida.
Mira lo que haces!!!
Mis nevados agonizan
campos y bosques
se vuelven ermitaños desiertos.
Mis mares y ríos,
enfermos agonizan,
día a día profanados
por tanta polución.
Y el oxígeno,
que te provee de vida
lento expira….
Y Dios se pregunta
¿Por qué le hieres tanto?
si mis entrañas gimientes
te ruegan piedad
y un alto
a esta flagelación encarnecida.
¿Por qué me hieres tanto?
ingrato humano
¿Acaso no he sido generosa
y buena contigo?
¿Por qué me hieres así?
Si te lo doy todo…
Mi atmósfera celeste,
donde convergen en paz
don sol y doña luna,
cobijando nieves y cordilleras.
Donde emergen confluyentes
límpidos manantiales,
cual venas cristalinas,
para fundirse primorosas
con mis campos, bosques
y sabanas.
¿Por qué me hieres?
Si ellos,
se matizaron de verde
se ataviaron con flores y semillas
para tu deleite
y alimento de cada día.
¿Por qué?
si te obsequie gigantes,
ellos, muy frondosos
que te dieron siempre tibia sombra
en días de calor extenuante,
y te regalaron la lluvia
cuando tu boca
y la aspereza de mis suelos
por agua, suplicaban al cielo.
¿Por qué me hieres de muerte?
si tienes mis mares
que suavizan sus arenas.
Si te di por amigos
a otras criaturas
para que junto a ti,
vivan bastas aventuras.
Pero ……,
ni a ellos los quieres,
¿ A cuántos has dado muerte?
Hombre, tanto cambiaste
ayer me cuidabas
hoy me dañas sin remedio.
¡Hombre!,
Soy tu madre tierra
y enérgica te grito
por tu inconsecuencia
y avaricia desmedida.
Mira lo que haces!!!
Mis nevados agonizan
campos y bosques
se vuelven ermitaños desiertos.
Mis mares y ríos,
enfermos agonizan,
día a día profanados
por tanta polución.
Y el oxígeno,
que te provee de vida
lento expira….
Y Dios se pregunta
¿Por qué le hieres tanto?