marjo
Poeta recién llegado
¿Por qué te fuiste así?
Con quién compartiré mis éxitos,
a quién ocultaré mis fracasos,
de quien hablaré con las vecinas
si tu ya no estás más a mi lado.
Mi corazón te quiere, y te ansía,
sé que no somos los mismos de ayer,
hemos cambiado los dos a la vez,
nuestros pasos se fueron alejando,
los lazos se fueron difuminando
en el ayer, se han desvanecido
en el tiempo de la monotonía,
día a día, minuto a minuto,
siempre juntos y unos desconocidos,
almas divergentes que son tangentes,
en la sin razón de cada día.
Te perdí para siempre amor mío,
te recuerdo a cada instante que pasa,
todas mis noches se tornan eternas,
tu perfume aún fluye por la casa,
las estancias son eternas e inmensas,
todas vacías, todas indiferentes,
falta el calor de tu voz al gritar,
faltan tus ronquidos de madrugada,
tu mal humor de vuelta al hogar,
tu ausencia de esposo también me falta,
me falta la ropa por ahí tirada.
Me llevo la mitad de tu existir,
tú y yo no estaremos más juntos,
yo en la casa no se sobrevivir,
pues a cada paso te reencuentro
y me olvido tu torpe lejanía.
Sé que nunca estaremos unidos,
pero algo siempre te agradeceré,
gracias a tu ausencia, la que lloré,
una nueva inspiración me ha ungido,
yo vuelvo a manos de la poesía,
y la casa, mejor la venderé.
Mi consuelo, la ilusión de tu ausencia,
ambos dos respiramos del mismo aire,
compartimos recuerdos y misterios,
yo formo ya parte de tu memoria,
es algo que tu no puedes borrar,
es algo que no puedes evitar,
estés donde y, con quien quieras que estés,
ahí estoy yo unida a tus recuerdos,
explica cómo pudiste pasar
de amigo leal, a enemigo ruin
de falso pelaje, y, sueños lerdos.
Qué te vaya todo bien bonito
como dice aquella triste canción.
Con quién compartiré mis éxitos,
a quién ocultaré mis fracasos,
de quien hablaré con las vecinas
si tu ya no estás más a mi lado.
Mi corazón te quiere, y te ansía,
sé que no somos los mismos de ayer,
hemos cambiado los dos a la vez,
nuestros pasos se fueron alejando,
los lazos se fueron difuminando
en el ayer, se han desvanecido
en el tiempo de la monotonía,
día a día, minuto a minuto,
siempre juntos y unos desconocidos,
almas divergentes que son tangentes,
en la sin razón de cada día.
Te perdí para siempre amor mío,
te recuerdo a cada instante que pasa,
todas mis noches se tornan eternas,
tu perfume aún fluye por la casa,
las estancias son eternas e inmensas,
todas vacías, todas indiferentes,
falta el calor de tu voz al gritar,
faltan tus ronquidos de madrugada,
tu mal humor de vuelta al hogar,
tu ausencia de esposo también me falta,
me falta la ropa por ahí tirada.
Me llevo la mitad de tu existir,
tú y yo no estaremos más juntos,
yo en la casa no se sobrevivir,
pues a cada paso te reencuentro
y me olvido tu torpe lejanía.
Sé que nunca estaremos unidos,
pero algo siempre te agradeceré,
gracias a tu ausencia, la que lloré,
una nueva inspiración me ha ungido,
yo vuelvo a manos de la poesía,
y la casa, mejor la venderé.
Mi consuelo, la ilusión de tu ausencia,
ambos dos respiramos del mismo aire,
compartimos recuerdos y misterios,
yo formo ya parte de tu memoria,
es algo que tu no puedes borrar,
es algo que no puedes evitar,
estés donde y, con quien quieras que estés,
ahí estoy yo unida a tus recuerdos,
explica cómo pudiste pasar
de amigo leal, a enemigo ruin
de falso pelaje, y, sueños lerdos.
Qué te vaya todo bien bonito
como dice aquella triste canción.