Albertyo Moliendo
Poeta recién llegado
Nada.
"¿Nada? Si alcanzaras
la punta sombría..."
Me susurran las cortezas
desde la divina lejanía.
Nada.
Sólo alhambra banal
y lamentable lecho de losas.
"Llueva y truene,
los rezos no se mojan."
Nada...
¡Espera! Veo un bereber
regando de cielo fresco
su sonrisa desdentada.
Acercóse calmo pero súbito:
"¡Nada, nada, nada!"
Cantaba eufórico el viejo niño
translúcido en graciosas lágrimas.
"¿Nada? Si alcanzaras
la punta sombría..."
Me susurran las cortezas
desde la divina lejanía.
Nada.
Sólo alhambra banal
y lamentable lecho de losas.
"Llueva y truene,
los rezos no se mojan."
Nada...
¡Espera! Veo un bereber
regando de cielo fresco
su sonrisa desdentada.
Acercóse calmo pero súbito:
"¡Nada, nada, nada!"
Cantaba eufórico el viejo niño
translúcido en graciosas lágrimas.