BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quién he sido yo?
Qué me he dejado en las venas?
Qué sistema, qué protuberancia?
Veo la pendiente descender
bruscamente, inclinándose como
serpiente de lengua bífida, y acaso,
una pregunta terrible, una cuestión
imperdonable, necesita contestación:
quién, qué he sido yo?
Una pregunta suave, el misterio
en acción, del doble sendero que concluye.
Acaso tu silueta, sí, obtuvo el perdón?
No ya, la imagen, el polvo suspendido,
la grieta que insomne padecías, el tamaño
eléctrico de un corazón redundando, no.
Pregunto más lejos, en lo inevitable:
silencio, y más y más silencio.
Nuevas naves decoran
tu fábrica de sueños, aves
que reposan sobre una estalactita
de mármol, la incandescencia
de una mejilla que explora enferma
el contenido de tu mensaje: y apoya,
y se apoya en las raíces del fruto reseco.
Por qué tanto hablar, ignorante
de oraciones o plegarias, huérfano
secreto, autómata de las costas incineradas?
Responde con el precio de
tu sangre-.
©
Qué me he dejado en las venas?
Qué sistema, qué protuberancia?
Veo la pendiente descender
bruscamente, inclinándose como
serpiente de lengua bífida, y acaso,
una pregunta terrible, una cuestión
imperdonable, necesita contestación:
quién, qué he sido yo?
Una pregunta suave, el misterio
en acción, del doble sendero que concluye.
Acaso tu silueta, sí, obtuvo el perdón?
No ya, la imagen, el polvo suspendido,
la grieta que insomne padecías, el tamaño
eléctrico de un corazón redundando, no.
Pregunto más lejos, en lo inevitable:
silencio, y más y más silencio.
Nuevas naves decoran
tu fábrica de sueños, aves
que reposan sobre una estalactita
de mármol, la incandescencia
de una mejilla que explora enferma
el contenido de tu mensaje: y apoya,
y se apoya en las raíces del fruto reseco.
Por qué tanto hablar, ignorante
de oraciones o plegarias, huérfano
secreto, autómata de las costas incineradas?
Responde con el precio de
tu sangre-.
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