El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
El bosque comienza poco a poco a olvidarte,
la maleza a tomar tu lugar.
Los hongos parásitos de pálidos colores
y formas rebuscadas
a tomar prestada la vida que te robaron,
hachazo a hachazo,
por tumbarte tan sólo parece,
quién sabe que leñadores.
Parece,
por nada.
¿Quién va a salvarte de los dientes del tiempo?
del hambre de tantas lluvias
que duelen como una mentira.
Repican sordas las gotas,
te miramos los otros árboles estáticos.
Te escuchamos el silencio
que parece fuimos aceptando;
incorporándolo a nuestra esencia.
Orden rígida de caerse,
tácita de guardar silencio.
Entonces…¿eso seremos nosotros?
Talado,
deberé acepatasr talvez,
Ese, tu mimso designio estático
de irse acallando
como un tronco.
Te veo palidecer la piel,
debes paensar ahora de allí:
La vida brota muy alto,
y yo me voy por ramas secas.
Horizontal
Disimulado,
diferenciado del verde
por savia ausente.
Caído por siempre.
Olvidado
por el bosque.
la maleza a tomar tu lugar.
Los hongos parásitos de pálidos colores
y formas rebuscadas
a tomar prestada la vida que te robaron,
hachazo a hachazo,
por tumbarte tan sólo parece,
quién sabe que leñadores.
Parece,
por nada.
¿Quién va a salvarte de los dientes del tiempo?
del hambre de tantas lluvias
que duelen como una mentira.
Repican sordas las gotas,
te miramos los otros árboles estáticos.
Te escuchamos el silencio
que parece fuimos aceptando;
incorporándolo a nuestra esencia.
Orden rígida de caerse,
tácita de guardar silencio.
Entonces…¿eso seremos nosotros?
Talado,
deberé acepatasr talvez,
Ese, tu mimso designio estático
de irse acallando
como un tronco.
Te veo palidecer la piel,
debes paensar ahora de allí:
La vida brota muy alto,
y yo me voy por ramas secas.
Horizontal
Disimulado,
diferenciado del verde
por savia ausente.
Caído por siempre.
Olvidado
por el bosque.