MIRLA
Poeta fiel al portal
Decía mi abuela!!
De piedra son las almejas que en el mar dejan huella y dentro de ellas ya no hay perlas si no estepas de coral, con tenues lenguas de rosa pradera, y sobre el mar sus neutras mareas posando en ellas las aves cantando van canciones de una historia perdida.
Hundido por el llanto interne de la lluvia del este mientras busca en recuerdos un adiós que don Fermín nunca en palabras le dio, un beso al aire, la carta en blanco su nieto sello..
Aurora, le decían a mi anciana abuela que día a día yacía en su hamaca mirando el mar, su amante indomable, cual una tarde jugando al romance don Fermín al mar fue a dar, seducido por las sirenas Olas del mar!! que por una estrella marina como boda le quería dar mas una ola traesionera se dispuso a el enfrentar tomándolo por sorpresa un trago amargo le fue a dar, mirándola a ella se empezó asfixiar cual ella de un sobresalto a la arena fue a dar.
Su rota hamaca ahora forro de silla es, y por las tardes me invita a tejer con sus dedos algas marinas testigas de una vida dulce y marchita por la espera infinita de un amor del cual nunca obtuvo una merecida despedida..
Su llanto!! culpable de su ceguera resbalaba como cristales de sal, no te asustes es solo llanto de doncellas decía mi abuela que eso era cuando no las podía secar y así un día mientras sentada bien parecía que veía, sus cataratas frente a mi negras por falta de vida por fin se fundían..
De piedra son las almejas que en el mar dejan huella y dentro de ellas ya no hay perlas si no estepas de coral, con tenues lenguas de rosa pradera, y sobre el mar sus neutras mareas posando en ellas las aves cantando van canciones de una historia perdida.
Hundido por el llanto interne de la lluvia del este mientras busca en recuerdos un adiós que don Fermín nunca en palabras le dio, un beso al aire, la carta en blanco su nieto sello..
Aurora, le decían a mi anciana abuela que día a día yacía en su hamaca mirando el mar, su amante indomable, cual una tarde jugando al romance don Fermín al mar fue a dar, seducido por las sirenas Olas del mar!! que por una estrella marina como boda le quería dar mas una ola traesionera se dispuso a el enfrentar tomándolo por sorpresa un trago amargo le fue a dar, mirándola a ella se empezó asfixiar cual ella de un sobresalto a la arena fue a dar.
Su rota hamaca ahora forro de silla es, y por las tardes me invita a tejer con sus dedos algas marinas testigas de una vida dulce y marchita por la espera infinita de un amor del cual nunca obtuvo una merecida despedida..
Su llanto!! culpable de su ceguera resbalaba como cristales de sal, no te asustes es solo llanto de doncellas decía mi abuela que eso era cuando no las podía secar y así un día mientras sentada bien parecía que veía, sus cataratas frente a mi negras por falta de vida por fin se fundían..
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