La estufa en mi espalda
los dedos sujetan una infusión
que hace las delicias a mis labios
En el regocijo se acurruca mi cansado cuerpo
El tiempo ha pasado
Lo veo al observar
la gente a mi alrededor
Sin ser consciente
mi mente me engaña
con otra historia
A la limón aunque a naranja
siento el hoy
y el espejo me hace reflejo
De un día lejano
Donde la orquesta perdió su batuta
pues el tronco arraigo cautivo
y perdió los sentidos
Sus raices buscaron la vida
sabores con los que repuntar el día
temerosa porque ganó la muerte
La normalidad sueña
quién sufre la diferencia
Ama tu vuelo gorrión
sin envidiar al águila
si reconocieses tus ventajas
sabrias hablar de esperanza
La herida me venció
quise detener el olvido
y me comió el hastío
Unguento sagrado
preparó la penumbra
como cenizas humeantes
el frío oscureció la noche
Llorando la desdicha
de la patada incrustada por sorpresa Cristales cortantes caian
e inundaban los rios
Llorar, llorar desgasto mi cuerpo
por querer encontrarme contigo
Hasta aceptar tu partida
que dobló mis sentidos
Muerte que llevaste mi muerte
Me acompañaste en este negro viaje
donde las olas cristalinas
me trajeron a la orilla de nuevo
El cuervo clavo su cuchillo
y desangrandome ande los caminos
Grietas de corcho en mis manos
apretaron mi pecho
Porque tuve que sufrir de ese modo
Voz ronca, con laconica mirada
en piel curtida
me llega la agonía
con agónica melodia
Permite Dios que me abraze
en esta noche estrellada
Donde renacer necesito
para poner rosas en el altar
y alterar el latir
de un corazón que falla
Que se niega a sentir
El amor por seguir
Consuelame y alienta
que no se apage
la luz en mi noche
Padre mío que fuiste amigo
pero me dejaste cautiva
y lisiada en un desierto
Lamentando mi soledad
que aumentó mi pesar
14/05/2021
©Dikia
los dedos sujetan una infusión
que hace las delicias a mis labios
En el regocijo se acurruca mi cansado cuerpo
El tiempo ha pasado
Lo veo al observar
la gente a mi alrededor
Sin ser consciente
mi mente me engaña
con otra historia
A la limón aunque a naranja
siento el hoy
y el espejo me hace reflejo
De un día lejano
Donde la orquesta perdió su batuta
pues el tronco arraigo cautivo
y perdió los sentidos
Sus raices buscaron la vida
sabores con los que repuntar el día
temerosa porque ganó la muerte
La normalidad sueña
quién sufre la diferencia
Ama tu vuelo gorrión
sin envidiar al águila
si reconocieses tus ventajas
sabrias hablar de esperanza
La herida me venció
quise detener el olvido
y me comió el hastío
Unguento sagrado
preparó la penumbra
como cenizas humeantes
el frío oscureció la noche
Llorando la desdicha
de la patada incrustada por sorpresa Cristales cortantes caian
e inundaban los rios
Llorar, llorar desgasto mi cuerpo
por querer encontrarme contigo
Hasta aceptar tu partida
que dobló mis sentidos
Muerte que llevaste mi muerte
Me acompañaste en este negro viaje
donde las olas cristalinas
me trajeron a la orilla de nuevo
El cuervo clavo su cuchillo
y desangrandome ande los caminos
Grietas de corcho en mis manos
apretaron mi pecho
Porque tuve que sufrir de ese modo
Voz ronca, con laconica mirada
en piel curtida
me llega la agonía
con agónica melodia
Permite Dios que me abraze
en esta noche estrellada
Donde renacer necesito
para poner rosas en el altar
y alterar el latir
de un corazón que falla
Que se niega a sentir
El amor por seguir
Consuelame y alienta
que no se apage
la luz en mi noche
Padre mío que fuiste amigo
pero me dejaste cautiva
y lisiada en un desierto
Lamentando mi soledad
que aumentó mi pesar
14/05/2021
©Dikia