QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Escribo este romance y me sincero
queriendo confesar mis hondas cuitas
en busca de un perdón que mi conciencia
os ruega de rodillas y os suplica.
Me inspiro en la verdad precisamente
aquella que forjé con voz maligna
tratando de enmendar quizá ya tarde
mis faltas miserables y malditas.
Retorno a vuestra puerta cabizbajo
repleto por doquier de mis heridas
y en suma avergonzado e incoherente
anhelo regresar con la familia.
Adeudo explicaciones desdichadas
de equívocas angustias enfermizas
erróneas decisiones que su fruto
plantaron en mis actos su semilla.
Errado fue mi espíritu bohemio
tras siembras de cosechas divertidas
hallando al empezar bullicio y fiesta
creyéndolas eternas e infinitas.
Tornaron poco a poco en tenebrosas
estériles lo mismo que baldías
cambiándome la risa y el jolgorio
por ecos de palabras afligidas.
Oscuro mi camino fui apagando
envuelto de pecados y desdichas
por sendas inmorales recubierto
plagadas de rencores y de inquinas.
De pronto me encontré sin meta o rumbo
metido en callejones sin salida
y entonces me di cuenta en ese instante
que toda mi existencia era mentira.
Aquello mi escarmiento fue divino
y un golpe de timón le di a la vida
queriendo dirigirme hacia aguas mansas
después de navegar a la deriva.
No quiero involucraros en mi deuda
pues sé que para siempre está perdida
tan sólo deseando que de nuevo
la luz venga otra vez a mis pupilas.
Cobijo a su redil vengo a pediros
plasmándolo con letras manuscritas
queriendo agradecido que un abrazo
conceda su piedad a mi agonía.
Pedazos infinitos he ido haciendo
con trozos de mi ser en cada esquina
herido, fragmentado, y moribundo
deshecho entre palabras afligidas.
Certero sin rezar me reconozco
jamás sin oraciones y sin misas
y ahora en el calvario de este ateo
mis súplicas a Dios hago benditas.
Vestido de ermitaño penitencio
y noto que mis llagas cicatrizan
al verme regresar de aquella senda
envuelta de tinieblas forajidas.
Huyendo de vosotros desterrado
yo mismo me aparté sin dejar pistas
en busca de emociones momentáneas
que al irse me dejaron hecho trizas.
A partes por igual verdugo y reo
quebrada mi conciencia está marchita
purgándome feliz de mis demonios
al verme en agradable compañía.
Por esto simplemente aquí retorno
trayendo a mis disculpas más sumisas
ansiando el compensaros, padres míos,
recíproco en las formas algún día.
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