Esler Jardiel Sobalvarro.
Poeta recién llegado
¡Oye tú frente a la puerta
que provienes del montón!,
¿quién va? ¿quién eres?
me encuentro en las tinieblas
y mi ignorancia me turba
solo quiero una luz.
En mi viaje me encontré con mi yo,
vi mi tumba, las tinieblas,
trozos de pan, azufre y un reloj
que en el tiempo se paró.
¡Stop! ¡Se acabó!
me he topado con la muerte,
cuya parca del miedo
me llevo hasta ahí.
Mi muerte “es la ignorancia”
y tropiezo con mi ego,
por eso denme lux y fuego
para que arda el valor.
Me encuentro desvestido,
con vergüenza a piel de ropa,
ciego en dogma y fanatismo,
pendiendo un hilo
en caer al ahorcado por afanes de la vida.
¡Testamento narra tú mis ideales!
diles como quiero ser recordado,
Dios mi mayor inspiración,
pero tuve que bajar a los infiernos,
para darme cuenta de lo vano que soy.
Pues solo tu mi Dios,
sin fe ciega, ni dogmas y fanatismo
me permito conocerte
con consciencia de que eres
mi Supremo Creador
siguiendo tus pasos,
cual modesto arquitecto.
que provienes del montón!,
¿quién va? ¿quién eres?
me encuentro en las tinieblas
y mi ignorancia me turba
solo quiero una luz.
En mi viaje me encontré con mi yo,
vi mi tumba, las tinieblas,
trozos de pan, azufre y un reloj
que en el tiempo se paró.
¡Stop! ¡Se acabó!
me he topado con la muerte,
cuya parca del miedo
me llevo hasta ahí.
Mi muerte “es la ignorancia”
y tropiezo con mi ego,
por eso denme lux y fuego
para que arda el valor.
Me encuentro desvestido,
con vergüenza a piel de ropa,
ciego en dogma y fanatismo,
pendiendo un hilo
en caer al ahorcado por afanes de la vida.
¡Testamento narra tú mis ideales!
diles como quiero ser recordado,
Dios mi mayor inspiración,
pero tuve que bajar a los infiernos,
para darme cuenta de lo vano que soy.
Pues solo tu mi Dios,
sin fe ciega, ni dogmas y fanatismo
me permito conocerte
con consciencia de que eres
mi Supremo Creador
siguiendo tus pasos,
cual modesto arquitecto.
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