Mi corazón a veces
vive solo por su cuenta.
Grita aunque yo tenga buena cara;
duele con la sonrisa en la boca,
galopa aunque yo este sentada,
y cuando duermo
salta lejos sin que mi alma lo note.
Ellos se entienden bien,
se han aliado sin mi.
A ellos le debo el nuevo camino,
esperanzas.
Cuando se agarra a mi pecho aprieta,
es la única manera de hablarme que tiene;
solo así lo atiendo
y es triste
haberlo hecho correr tan fuerte.
Cuando esta sereno
y a él me he acoplado,
es como nadar en un manantial de agua caliente.
Como enredar la vista en los árboles,
o escuchar el leve canto de mis hijos cuando duermen.
Me alegro de su grito profundo.
Por su sonido
se abrieron mis oídos
y penetró en mi
la satisfacción de los pequeños momentos,
de las dulces miradas
viendo lo que antes solo miraba;
y esbozando
una media sonrisa
me sorprendo muchos días
donde otras veces
encontré rabia y cansancio.
vive solo por su cuenta.
Grita aunque yo tenga buena cara;
duele con la sonrisa en la boca,
galopa aunque yo este sentada,
y cuando duermo
salta lejos sin que mi alma lo note.
Ellos se entienden bien,
se han aliado sin mi.
A ellos le debo el nuevo camino,
esperanzas.
Cuando se agarra a mi pecho aprieta,
es la única manera de hablarme que tiene;
solo así lo atiendo
y es triste
haberlo hecho correr tan fuerte.
Cuando esta sereno
y a él me he acoplado,
es como nadar en un manantial de agua caliente.
Como enredar la vista en los árboles,
o escuchar el leve canto de mis hijos cuando duermen.
Me alegro de su grito profundo.
Por su sonido
se abrieron mis oídos
y penetró en mi
la satisfacción de los pequeños momentos,
de las dulces miradas
viendo lo que antes solo miraba;
y esbozando
una media sonrisa
me sorprendo muchos días
donde otras veces
encontré rabia y cansancio.